lunes, 4 de octubre de 2010

Una pequeña pelea

La zorrita luego de una discusión bastante poco llevadera se acurruco en su madriguera preparándose para dormir, aún con los recuerdos dándole vueltas.

El zorro azul era distinta de ella, el apreciaba la libertad más que ella y le gustaba cierta soledad para poder apreciar las cosas, ella por otro lado necesitaba estar al pendiente de los seres que le importaban, y mientras más quería a alguien, mayor era la cantidad de tiempo que quería pasar junto a ese ser.

Ella no sabía porque pero los fantasmas de sus anteriores parejas le habían desgarrado el autoestima hasta decir basta, recordaba al perro celeste con sus mentiras y sus silencios, recordaba a la leona verde con sus garras y sus trampas, recordaba al caimán dorado con sus costumbres y sus engaños; todos ellos le habían robado algo de seguridad y ahora debido a ellos y a otros animales; su inseguridad le estaba jugando en contra. Ella sentía un gran temor de demostrar lo que le molestaba porque una cosa había sido perder a esos animales... pero otra muy distinta era perder a zorro azul por sus tonterías.

Su mente no sabía que hacer y su corazón se negaba a hablar, ya que aún estaba muy dolido por otras situaciones y por ello no era capaz de aconsejar a la zorrita. Ella luego de hablar con su amiga, una pajarito celeste, había decidido no hablar a zorro azul, pero al estar acostada en la cueva recuperó el habla su corazón y al escucharlo solo puedo articular una palabra "ve a darle una caricia, se lo merece". Por lo cual la zorrita dejando la comodidad de su cueva, se encaminó a la cueva de zorro azul, este la miró sin reproche y con comprensión en su mirada, ella solo acaricio su cuello con su cabeza y le lamió las orejas.

-Te amo, a pesar de todo....-dijo ella en su interior más eran palabras que no podían salir tal cual quería expresarlas, sólo las lágrimas salieron de sus ojos verdes, el la consoló y la acurrucó contra su cuerpo.

-Te juro que junto a ti este tiempo ha sido el más valioso de mi vida-comentó el zorro azul logrando otorgarle a la zorrita una sonrisa y una tranquilidad enorme para poder dormir